sábado 18 de febrero de 2012

HACIA UNA FECHA CLAVE


En el mismo, nos preguntamos si todo eso que se llama huevo humano, embrión y feto es correcto, o se trata de un mero subjetivismo. ¿Realmente es así? ¿No será que nuestra existencia ya es adulta desde la primera célula y, en consecuencia, debe  respetarse ya desde ese instante? Quizás a Kant se le olvidó el sujetivismo. Es decir, todo aquello a lo que estamos sujetos: permanecer en el vientre materno un tiempo determinado, abandonarlo,  respirar, crecer; tener que alimentarnos, etc. etc. Y la pregunta es esta: ¿Ese intelecto cómo es depositado en nuestra existencia? ¿Celular o acelular? Eso es lo estudiamos aquí. Por otra parte, si calculamos que, a eso que llamamos nacimiento, lo hacemos con 50 cms. de media, a la edad de 3 años, deberíamos medir 2,50 metros de estatura. ¿Y esto por qué? ¿Por qué no continuamos creciendo a ese ritmo? ¿Orden de la Naturaleza? Misterio. Se ha utilizado el diálogo entre tres personas.

PRÓLOGO

COMENTARIO A LA OBRA:

            El lector se encuentra ante una obra de saberes enciclopédicos y cargada de datos que se caracterizan por su densidad y concentración. A lo largo de las páginas, se descubre una gran avidez por saber y su enorme interés por profundizar en los conocimientos con rigor.
            Es fácil dejarse seducir por la curiosidad intelectual del autor y percibir el desarrollo, armónico, de los temas que discurren por las páginas como un torrente de agua cristalina que satura el deseo constante de llenar la sed de saber. Siguiendo la línea de los autores clásicos, el libro presenta el diálogo de tres personajes, los que se arriesgan por el camino del conocimiento compartido, más compartir el camino del conocimiento.
            El autor y director del proyecto, Marcelino Serna Ponce, nació en Castilla La Mancha y estudió en Cuenca; Albacete y Madrid, completando su formación en Francia. Desde los 12 años de edad, ha intentado desarrollar su mente con lecturas que provocan a la reflexión y diálogo con otras personas. Hace veinte que se interesa por “el estudio total de la Historia”, pero también “por el estudio total de las cosas”. Su horizonte, por tanto, es integral, totalizante. Pretende abarcar y profundizar al mismo tiempo, abrir perspectivas y buscar raíces, ensanchar y ahondar.
             En 1995, comenzó a gestar este libro con la inestimable ayuda de José Antonio García Pérez, licenciado en las faculta-des de Medicina y Filosofía y Letras de la Universidad de Zaragoza; el cual fue leyendo los capítulos conforme surgían en letra vivaz y dinámica. Consejero fiel y corrector constante, aportó puntos de vista complementarios y terminó por aceptar que los cortes en el tiempo son ficticios y subjetivos.
            Merche es el sobrenombre, detrás del cual existe una ávida y consumada lectora, que en muchas ocasiones se prestó a indagaciones que Marcelino le propuso. Sus rasgos quedan difuminados en la ficción literaria con que el autor la envuelve, pero su personalidad es fuerte y está dotada de un firme entusiasmo. Es trabajadora incansable y hasta su vida daría para escribir en abundancia.
            Este libro es una apuesta por la cultura de la vida. El autor afirma que “UNA FECHA CLAVE” es “el ayer, el hoy y el mañana de la Humanidad, no cabiendo los cortes en el tiempo”. La vida “es una línea recta, ya desde la primera célula”. El óvulo fecundado es un nuevo ser humano con características propias e independientes, aunque recibe de sus progenitores una gran carga hereditaria que influye decisivamente en su vida, pero herencia genética que se puede remontar a muchas generaciones anteriores.
            Verbigracia, ¿Desde los que llaman australopitécidos los expertos puede venir esta herencia? La obra quiere dejar claro que la VIDA es plena desde la primera célula, capaz de reproducirse por sí misma, hasta la muerte, marcando una línea recta ininterrumpida.
            La defensa de la vida, de toda la vida, es uno de los grandes retos que se plantean al comienzo del nuevo milenio. Adéntrese el lector en las páginas que siguen; asimile los distintos saberes y adquiera el sabor, que es saber, de una obra que incita a la reflexión y al diálogo.                                            

                                                                                 Zaragoza, enero de 2002.
                                                                                       Julián Ruiz Martorell,
                                                                           Director del C.R.E.T.A.  
                                                                (Centro Regional Estudios Teológicos de Aragón).

PRESENTACIÓN

APARTADO I

            Nos encontramos en 1995, sábado y víspera del Domingo de Ramos. Se hallan reunidos Marcelino y Merche, en el domicilio de ésta, cuando hace su aparición José Antonio y saluda cortésmente:
            -Hola, buenos amigos.
            -¡Buenos días, señor galeno, y vaya tu manía de la puntualidad, caray!- Replica ella- ¿A que sí, Marcelino?
            -Algún defectillo tiene que dejar al descubierto nuestro médico pediatra- Responde el aludido.
            -Me da la sensación de que estoy estorbando- Sugiere el recién llegado.
            -¡Ya empezamos con tus manías!- Le recrimina ella algo molesta- ¡No, hombre, no, toma asiento! Estoy leyendo  “EL FEDÓN”, obra estupenda de Platón, y necesito que me eche una mano ya que no lo entiendo muy bien. Así que le he llamado porque como somos vecinos...
            -Entonces...
            -José Antonio- Marcelino, impaciente- ¿Traes aquello que hablamos sobre la agricultura?
            -¡Pues claro, a eso he venido, tal y como quedamos ayer por teléfono!- El médico sacando unos folios de su carpeta, aunque exclama a continuación- ¡Puñetas y más puñetas! ¿Por qué lo vas a titular “HACIA UNA FECHA CLAVE”?
-¿De qué te extrañas, amigo?- El otro queriendo entrar ya en materia- “EL MANIFIESTO” de Marx Engels, 1848, es de lo más correcto y oportuno para ello. Recordaréis que, en uno de sus párrafos, dice: “Por eso, los gastos que supone un obrero se reducen, sobre poco más o menos, al mínimo de lo que necesita para vivir y perpetuar la especie”.
“Más adelante, añade: “La industria moderna ha convertido al pequeño taller del maestro patriarcal en la gran fábrica del magnate capitalista...Los obreros, soldados rasos de esa industria, trabajan bajo el mando de una jerarquía de sargentos, oficiales y jefes; estando todos los días, y a todas horas, bajo el yugo de la máquina”. En fin, no vamos a transcribir todo, a menos que sólo hablemos de él.
-Pero advierte, Marcelino, que se olvida del mundo investigador, trabajadores también, según el concepto que él tenía de la masa laboral- José Antonio aceptando el reto de hincar el diente al meollo en cuestión.
-Estoy de acuerdo, si bien hemos de circunscribirnos a la época en que le tocó vivir a este hombre ya que de Engels no he leído nada prácticamente- El otro intentando ahondar un poco más- Sí que era un empresario alemán afincado en Gran Bretaña y, gracias a su desahogada posición social, ayudó a la familia Marx hasta que éste murió. Incluso publicó los últimos tramos de El Capital; obra en que nos define qué es masa capital, masa obrera, la plusvalía, el trabajo a destajo, etc.; siendo el Manifiesto como una especie de compendio, o adelanto a esta dilatada obra, tan bien conocida por mí.
“Como todo lo que se ha conseguido en eso que llaman civilización, lo que pongo en duda y me conocéis de sobras, tiene más errores que aciertos. Verbigracia, cuando nos dice en la página 123:
“Pero la máquina, ese medio de trabajo de la gran industria, es muy costosa comparada con los medios de trabajo del oficio y la manufacturación“...
¿Qué pretendía, que las grandes locomotoras para el ferrocarril las hiciera el herrero de la esquina? Y no digamos ya los enormes buques a vapor, surgidos en cuanto apareció la máquina de vapor, valga la redundancia, aunque ya hablaremos de estos temas a medida que vayamos avanzando.
-¡José Antonio, que ya está atacando a mi maestro sin compasión!- Merche, todo exaltada- ¿Te puedo preguntar, mandamás, cuál es?
-Antes, preciosa abuela, es necesario observar el esfuerzo que, a través de esos otros tópicos, denominados Protohistoria, Prehistoria e Historia; ha venido desarrollando el ser humano hasta nuestros días- Replica quien va a ser director del proyecto- En consecuencia, comenzamos porque, si tenemos en cuenta el error de Dionisio “El Exiguo”; no estaríamos en 1995, sino en 2000. Hemos de admitir también que todo ese trajín humano se ciñe a arrancarle secretos a la Naturaleza con el fin de ir satisfaciendo sus necesidades, o condición de estar compuesto por parte física y psíquica, no echemos en saco roto esto último.
“Para ello, al menos por mi parte, siéndome imposible tener en mi poder todas las ramas del saber, me es necesario echar mano a lo más cercano que tengo a fin de no tragarme tantos autores como tendría que consultar, a pesar de tu inestimable ayuda. Quiero decir que he de servirme de diccionarios enciclopédicos, todos ellos aglutinadores de ese rompecabezas que supone el conocimiento. De Manera que voy a comenzar por el primer personaje, el cual bien podría ser una de las piezas clave para este estudio: Kant.
“Os advierto que no siento rubor alguno en utilizarlos, al tiempo que tampoco les hago publicidad por cuanto no digo a qué editorial pertenecen. Es más, observo que el trabajo en ellos desarrollado está hecho por especialistas de todo tipo y de forma aséptica, no encuadrada en una ideología concreta. Así, de Immanuel Kant, en síntesis, tenemos una creación objetiva a priori, mientras disponemos de otra subjetiva y a posteriori. Quiero decir que se ignora por completo el momento y el lugar donde la Humanidad comenzó su andadura por la Tierra; pero, según la Prehistoria, muy pronto se descubrió la agricultura y comenzamos a domesticar animales...
-No tanto, Marcelino, si tenemos en cuenta que el Paleolítico Inferior pudo durar entre dos y cinco millones de años ya que van descubriendo restos cada vez más antiguos- José Antonio ya en la primera desavenencia- Lo que sí parece cierto es que lo primero que aprendieron nuestros abuelísimos, aparte de la talla de la piedra; fue encender una fogata con el propósito de librarse de los intensos fríos de las temibles glaciaciones. Sin embargo, esa doma a la que tú te refieres, debió comenzar en pleno Neolítico.
-De acuerdo- Replica el otro, en tanto que lanza una picarona mirada a su compañero- Sin embargo, y por otro lado, en pleno siglo XIX, aparece ese maravilloso aparato, hipnotizador de ciertas personas; y al que llamamos “tele”, “caja tonta”, “pequeña pantalla”, etc. Pero estarás de acuerdo conmigo en que todos los secretos que hemos ido arrancando fueron creados al comienzo de los tiempos, en tanto que vosotros, más concretamente tú, te inclinas por la evolución, fecha que también se ignora por completo. Pero, ¿Conocemos los nombres de los descubridores de aquellos adelantos? ¿Quién fue el primero que encendió esa fogata, o domó el primer animal; o afiló un palo para cazar, o defenderse de los grandes depredares? Lo que sí nos consta fehacientemente es el de la “tele”.
-¿La televisión, te paso por alto tus ganas de mofarte de mí porque me gustan los culebrones, ya fue descubierta cuando tú has dicho, mandamás?- Merche, un tanto bobalicona.
-Así es, bella dama- Le aclara el médico- Pero si no tienes inconveniente en echarnos una mano, me gusta lo que nos propone tu mandamás. Si, señor, me gusta.
-¡Esperad un momento y dejadme que tome un respiro, o que se calmen mis nervios!- Ella, un tanto asustada- Tú, Marcelino, no sientes rubor al afirmar que te apoyas en conocimientos de los científicos...
-¡Claro y perdona que te interrumpa!- Quiere aclararle el interpelado- Ningún ser humano está en posesión de la omnisciencia, Merche. De modo que todo lo que poseemos, que no es poco, lo debemos al logro del trabajo, en equipo y constante, desde los primeros habitantes de la Tierra hasta hoy; sábado ya citado, algo que nosotros hemos de continuar para generaciones venideras. ¿Te queda claro?
-Siendo así, ¡Me parece estupendo aportar mi grano de arena!- Ella ya risueña- ¡Ya era hora de que “mis dos cerebros” trabajen juntos y no estar siempre enzarzados, o zarpa a la greña, por un quítame allá esas pajas. Que si a este soneto le falta tal palabra, que si sobra aquella coma...¡Par de siameses!
-¡Pero no esperarás a que trabajemos con tu diccionario, Marcelino!- José Antonio, apercibidor- ¡Si tiene más años que nuestra Merche, lo que quiere decir que debieron publicarlo allá por los tiempos del Diluvio Universal!
-¿Serás medicucho de perra gorda?- Ella, completamente irritada- ¡Llamarme a mí vieja! Sí que tengo unos años que vosotros, pero...
-De acuerdo si bien el conocimiento básico de esas personas que, por su trabajo, no han tenido acceso al mundo de la lectura, no requiere de grandes alardes de erudición- El director conciliador y advirtiendo al mismo tiempo- Por otro lado, como cuento con el tuyo, el que también data de tiempos de Maricastaña; utilizaremos principalmente el de la amiga de Merche, la cual sólo lo usa para adornar su biblioteca. De modo que, como es de rabiosa actualidad, espero que la engañe para que nos lo preste. No pienses que será la última edición, gruñona, porque será rebasado por otros que vendrán después, o mejor dicho, ya están aquí con esto de Internet.
-¿Qué es lo que te propones y por qué tengo que engatusar a mi amiga Adela?- La otra, circunspecta.
-Nada, mujer, sólo para sacar unas cuantas fotocopias, las que te iré diciendo, aparte de hacer unas consultas. Por ejemplo, ¿Qué opinas tú sobre la evolución, según la cual venimos de los monos?
-Pues no hace tanto tiempo que Darwin...
-El buen botánico inglés es contemporáneo de una casi interminable cantidad de descubrimientos, aparte de todo ese conglomerado, de todo tipo, que supusieron los siglos XVIII y XIX- Marcelino comenzando a despejar el trabajo a realizar.
-Puesto que nos sacas esos descubrimientos, la arqueología, valga el símil, ya la conocían los griegos- Ella.
-¡Merche, que tiene razón!- Le da un pequeño grito el galeno- Lo que tú aseguras sobre esa ciencia comenzó con las rapiñas de Napoleón Bonaparte en Egipto. Lo otro era Historia Antigua para ellos.
-Por cierto, hay un detalle muy curioso...- El director de pronto- ¡Vamos a mi casa, José Antonio, y de paso te invito a un café; dado que Merche debe ser pariente, y no muy lejana, de “Don Tacañón”, el famoso personaje del estupendo programa, “UN, DOS, TRES, RESPONDA OTRA VEZ”!
-¡Será gamberro este mandamás de perra gorda!- Ella, roja como un tomate y con su estribillo- ¡Pero si tú no lo consumes desde que nos conocemos!
-Pero el galeno, cuidador gratis, que conste, de tu numerosa prole; tanto en tus seis hijos, como en la docena larga de nietos, sí- Se guasea él.
-Perdona si no lo he hecho, José Antonio- Ella disculpándose por el descuido- ¡Pero si es que con este mandamás del cuerno no se puede! ¡Ya me ha enredado con sus misterios! ¡Ha-la sí, vamos a tu domicilio y que se lo sirva tu mujer, que hace un siglo que no la veo!
-Sí, anteayer, que os marchasteis al cine.
Ya en casa del director, José Antonio exclama- ¿Para ver un plano de la Prehistoria nos has hecho venir? ¿No recuerdas que sueñas despierto y que ya llevas martirizándome cerca de un año con este proyecto? ¿Qué tiene tu mapa que le falte al mío?
-Pues que tiene la Prehistoria de África y Oceanía- José Antonio con bastante guasa- También ellos la tuvieron, aunque os parezca mentira; encontrándose en estos momentos sometida a intenso estudio...muy moderno el tuyo, ¿Sabes? Bueno, prosigo con mi teoría. En el primero de los dos continentes citados, tan cerca de nosotros, los europeos; los portugueses, si bien navegaron hacia la costa oriental y rompiendo un tanto el “Finis Terrae”, su llegada no tiene otro fin que la conquista militar con todas las consecuencias de expansión, colonización y lo que queráis añadir.
“En consecuencia, si no ando errado, fue Livinsgtone el primero en traer noticias del Centro de África. Este tan ilustre personaje vivió desde 1813 a 1873; en tanto que Darwin, compa-triota suyo, de 1809 a 1882. Por otro lado, la Biblia nos habla de un Paraíso, sito en tierras entre el Tigris y el Eúfrates; pero, para terminar, “vox pópuli”; es decir, la creencia normal de estos días, es que procedemos del simpático chimpancé, ocupante por excelencia del continente africano. Por tanto, amigos, mal pudo el botánico desarrollar una teoría sobre animales que desconocía por completo, excepción de que su compañero y compatriota le cediera notas sobre los mismos...en fin, ya iremos viendo detalles.
-Sí, ya que me tengo que ir- Interviene Merche- No ignoráis que mi marido no anda bien de salud y...
-Adiós, hermana mayor de don Tacañón, y ve por la sombra- La despide el director.
-¿Será pasmado y mal educado, con el frío que está haciendo?- Ella, al tiempo de colocarse el abrigo y dar un portazo en el pequeño despacho de Marcelino cuando lo abandona.
“¡Hermana mayor de DON TACAÑÓN! Si no fuera por el cariño que os tengo, ¡Para ratos me enganchas tú en tu proyecto, melón!- Aún se la oye refunfuñar por el pasillo que conduce a la salida de la vivienda ya que ella habita con su marido dos números más adelante de la misma calle.
-¿Por qué andáis siempre como el perro y el gato cuando, si no estáis vosotros en su casa, es porque ella ha venido a la vuestra?- Demanda José Antonio.
-Ya sabes que tiene cierto genio y...
-Y que tú eres guasón como tú solo. Ya me aclaro y, si no tienes inconveniente, pasamos a nuestra labor, a pesar de no estar muy convencido de eso que aseguras.
-Lo irás viendo a medida que avancemos.
-De acuerdo.

AGRICULTURA

APARTADO-II    
       
“La actividad agrícola empieza con la aparición del ser humano en la Tierra. Probablemente, éste domesticó antes a algunos animales que cultivó las plantas; animales que le ayudaron a defenderse, le proporcionaron alimento y vestimenta, le facilitaron su labor, buenos serviciales para la caza, etc. Pero, desde el primer momento, recolectó plantas enteras; raíces, tubérculos, semillas y frutos. Muy pronto aprendió a aislar los vegetales útiles de los que no tenían interés para él; más tarde, hacer crecer esas plantas (siendo posiblemente un palo su primera herramienta) entre detritos y lo más cerca posible de su vivienda.
            La posibilidad de crear alimentos y obtener reservas, constituyó la más trascendental revolución llevada a cabo por el ser humano. Como consecuencia, se produce la verdadera explosión demográfica que le permite la rápida colonización de extensos territorios, sentando las bases de las primeras civilizaciones. Por tanto, era el concepto de la riqueza e instaura el principio de desigualdad que, en lo sucesivo, preside las relaciones entre las distintas comunidades; y en el interior de los grupos, instaura la especialización y división del trabajo. Por otro lado, estimula el desarrollo técnico que, tal vez, comenzando con un palo, ha seguido investigando hasta obtener los medios de que dispone ahora. En último termino, la aplicación de la agricultura para mantenimiento de sus animales, le permitirá obtener el mayor rendimiento en la domesticación.
            Este desarrollo fue rápido y ya podemos encontrar, tanto en el sudeste asiático con el arroz, en América con el maíz; en Europa con el trigo y África con el sorgo y la cebada, sus comienzos. De este modo, también el esfuerzo humano se orientó deprisa hacia la obtención de mayor producción, dando lugar a sistemas y métodos, muy rigurosos, de selección de las especies más productivas, además de la investigación con el fin de obtener técnicas que activaran la fecundación.
“En Mesopotamia, en el milenio –IV, se llegó a la excavación de acequias, canales y una distribución equilibrada del agua”.
-Observando estos dos mapas sobre el trigo y el maíz- Interrumpe el director del pro-yecto- Me vienen estas pre-guntas, José Antonio. ¿Cómo España y China se pudieron relacionar entre sí, teniendo en cuenta la enorme distancia entre ambas en aquellas fechas? Aun hoy, y a pesar de los aviones, se encuentran lejos una de otra. ¿Y quién enseñó a los amerindios a cultivar el maíz y la patata, los tomates, etc., aunque éstos no se hallen en el mapa? ¿Poseían telepatía, fax; telegrafía, o se lo transmitían a través de correos electrónicos?          
“¿No es más sencillo pensar que el ser humano utiliza su intelecto para adaptarse al medio ambiente que le ha tocado habitar para, luego, mediante el lenguaje, tanto escrito como hablado, comunicarse entre sí? ¿Es casualidad la coincidencia de fechas? Porque estamos hablando del año 5.000 a.C., si bien no se ve bien por lo pequeño del letrerito que tiene el diccionario.
“Sumemos que, desde que en cualquier rincón, Mesopotamia nos viene bien como ejemplo, apareciera un determinado cultivo; pudiendo transcurrir varios miles de años hasta que se extendiera de forma extensiva y diera lugar a estos mapas, de los que hemos hecho mención y para no extendernos demasiado.
“Otro símil: la patata, el maíz, el tomate y un sinfín de productos, cultivados únicamente en América durante milenios; no aparece en Europa hasta mucho tiempo después de su descubrimiento. Y el arroz, comenzado a cultivar en Asia Sudoriental, ¿Cuándo comenzó a ser cultivado en España? Según noticias que poseo, fue traído por los árabes hacia el siglo IX. Pero, ¿Y el sorgo en África?
-Sí que es extraño que las tres bases de la agricultura, constituyentes del mayor soporte alimentario mundial, se encuentren al mismo tiempo en Europa con el trigo; Asia con el arroz y América con el maíz, teniendo en cuenta que sólo el arroz alimenta a casi a dos tercios de la población mundial.
-Sí, muy raro, José Antonio. Sin embargo, el molino de trituración de cereales ya se conocía en el llamado Neolítico, si bien pienso que pudo ser mucho antes. Es cierto que, según observamos en documentos de Televisión Española, esos pueblos, considerados como protohistóricos, aún utilizan piedras para este cometido de obtener harina.
-También verdad, pero, ¿No podemos añadir la cocción? Si ya conocían cómo obtener la harina, la cocción implica el conocimiento del fuego. Hemos visto que la agricultura comienza con la andadura del ser humano por nuestro  planeta. Deduzco, por tanto, que, debido a las condiciones climatológicas, ahí tenemos el fenómeno de las glaciaciones; o bien por superpoblación, también debió comenzar la expansión migratoria, bien por propia voluntad, bien por forzosa expulsión.
-Pues ya que lo citas, sólo tenemos que ver la “invasión” de los bárbaros, los cuales venían huyendo.
-¿Pues cómo serían los otros de brutos? Es una broma ya que conozco su significado de “fuera de las fronteras del Imperio Romano”, pero continuemos, chiste aparte. Al  ignorarse por completo nuestro origen, sólo tenemos que observar que los expertos, de toda clase y condición, se devanan la mollera con el fin de dar con dicho origen. Así, la Biblia nos vuelve nos vuelve a decir que Abel era Pastor y Caín labrador.
-Bueno, pienso que es un relato “sui géneris”, teniendo en cuenta que fijan nuestra venida al planeta hace unos 6.000 años, cuando los restos arqueológicos demuestran todo lo contrario. Además, si el segundo mató al primero y sus progenitores no tuvieron otros descendientes, es una tesis difícilmente defendible. Por tanto, pienso que fue una especie de relato para definir la diferencia entre el bien y el mal. No obstante, y te lo demostraré en su momento, tampoco lo es la evolución, tal y como nos la presentan sus seguidores.
-¿Qué quieres decir, compañero? Yo sí creo en ella.
-José Antonio, por más que os empeñéis, es imposible en los términos en que la manifestáis. Nosotros, los humanos, poseemos una mente reflexiva, además del don de hablar, cosa de las que carecen los póngidos.
-O sea, que sigues defendiendo que debieron ser dos monos, macho y hembra y que, por muy sabios que sean, no pudieron transmitirnos esa mente reflexiva, más el lenguaje ya que, según el refrán, “nadie da lo que no tiene”.
-¡Caray, por lo menos come y no trabaja, salvo los que lo hacen en algún circo! Pero prosigamos ya que es pronto para sacar conclusiones:
“Aprendió pronto a distinguir las frutas y plantas buenas de  las menos nutritivas y se dedica a su cultivo”...
-¡Pues anda que no tuvo que haber diarreas, cólicos, úlceras y otras enfermedades propias del sistema digestivo e, incluso, muchas muertes en el mencionado aprendizaje!- Marcelino con ese buen humor que le caracteriza- No obstante, su “trabajo” no debería andar muy lejos de la vivienda, cosa que también hemos apreciado.
-Pero tienes que agregar la sociabilidad del ser humano y que nos necesitamos unos a otros. En consecuencia, ¿De dónde proceden los primeros poblados y no me refiero a viviendas hechas con materiales de construcción? Tenemos los hallazgos de Atapuerca, aunque sea en sus comienzos; pero ya nos hablan de “un taller de herramientas”.
-¿De dónde sabes tú eso?
-Marcelino, que yo nací no muy lejos de allí y tengo amigos por aquellos contornos- José Antonio queriéndole refrescar la memoria- Recuerda que, cuando me reincorporo a ésta, tampoco olvides que realicé mis estudios de medicina en Zaragoza, ya llevaba varios años ejerciendo en Logroño. A pesar de todo esa teoría de las grutas, es lo más normal del mundo. Tú, que conoces bien la vida en el campo, si se pone a llover...
-¡José Antonio, no eches en saco roto las épocas de los grandes hielos, por favor! ¿Dónde iban a soportar temperaturas de no sé cuántos grados bajo cero aquéllos que no emigraran hacia tierras más cálidas? ¿En los rascacielos de Nueva York? ¡Vete a la Antártida, donde sólo podrás disponer de una cueva y poder alimentarte de pingüinos! Porque esas enormes focas y sin herramienta para poder cazarlas...mal asunto.
-¡Ya comienzas con tus chanzas! Pero, ya que lo citas, las cuevas de Altamira, es otro símil, nos pueden servir para esto y que no lo tomen a mal otros rincones del planeta. Pero ahora que caigo- José Antonio dándose una palmada en la frente- Si no te parece mal, puesto que en Cantabria tenemos los tres elementos base de la alimentación humana; es decir, agricultura, pesca y ganadería, podríamos llamar PREHISTORIA CANTÁBRICA a este estudio-trabajo. ¿Qué te parece?
-¡Un momento, que las operaciones las dirijo yo!
-¡Vete a freír espárragos, caramba!- José Antonio, un tanto violento- Si Merche te quiere distinguir con el “rango” de mandamás, me parece estupendo, aunque yo...
-¡Acepto tal honor, caray! En tu propuesta, admitida sin paliativos, cierto que topamos con Altamira, quebradero de cabeza para expertos, cuando parecen pinturas de críos.
-Es muy posible que alguno de ellos se enfrascara en esta tarea junto con sus progenitores ya que aquellos larguísimos inviernos...¿De dónde procederá el arte?- El galeno, circunspecto.
-Históricamente hablando, se ignora por completo- Su interlocutor- En tu Prehistoria, escrita por Almagro, se afirma que, ya en la fabricación de la herramienta con el sílex, había verdaderas obras de arte. Por tanto, es de suponer que, al igual que el don de hablar, nos es dado con la existencia. Abundantes testimonios, extendidos por toda la geografía del planeta, prescindimos de la Antártida por el momento, testifican cosas que me dejan estupefacto. De manera que, aun estando al comienzo de nuestra tarea, cada vez estoy más de acuerdo con este aserto.
-Añado que ha sido genial por tu parte apoyarnos en personas que saben mucho más que nosotros en estos temas- El médico aceptando la forma de informarse bien- De modo que, siguiéndoles, pienso en varios apuntes que podrán ilustrar nuestra labor a fin de que todo aquél que lo desee, pueda aventurarse en la investigación y ampliación de conocimientos.
-Así es, amigo, porque, desparramadas por todas partes, existen incontables muestras de esta preciosa palabra: ARTE. Joya que se refleja en todo: La vida, la muerte, la fe y ve agregando lo que quieras.
-Luego Cantabria-Tierra- Comenta José Antonio, un tanto circunspecto- Según tu forma de pensar, posee un conjunto creacional y objetivo desde el principio de los tiempos; mientras que es subjetivo, o relativo, en referencia al tiempo que cada individuo permanece en este mundo y sin importar la fecha... ¡Muy observador por tu parte, mosca muerta! Vasijas, estatuas, pinturas, sarcófagos; tejidos, molinos, hornos...¡Qué granuja eres, picarón!
-¡Y el petróleo, energía eléctrica, no la luz; además de otras muchas cosas más! De ahí que, dentro de la relatividad de mi conocimiento, subjetivo y circunscrito a una fecha determinada; como parte del conocimiento global y objetivo desde el comienzo de los tiempos, o creación, puedo asimilar la palabra de la Biblia, aparte de otros antiguos libros: “Dios creó al hombre a su imagen y semejanza”. Es decir, se está refiriendo al psique, no al cuerpo.
-Hay algo más- De nuevo el médico- Si el mono africano es nuestro padre, y hasta el siglo XIX no se coloniza este continente, ¿Cómo es posible, me pregunto, que sus habitantes, protohistóricos, “hayan asimilado la civilización occidental” en menos de un siglo, cuando a la raza blanca; propulsora de la misma, le ha costado cientos de lustros?
-Pues bien, dejando a Cantabria-Tierra en ese conglomerado que supone Protohistoria y Prehistoria; verdad relativa de la estancia del humano en el planeta, en sus cotidianos quehaceres para alumbrar lo que denominamos Historia, comencemos esta tesis con nuevos apuntes:
UNO) Te admito la evolución, siempre y cuando tú me aceptes la misma en sentido contrario y conocida como atrofia.
-¿Qué quieres decir?- José Antonio, muy encarado con el director- Pienso que un tema tan delicado requiere un estudio aparte, excepto que tengas intención de llegar muy lejos con éste. Ahora bien, con ello, nos desviaríamos mucho de lo que vienes proponiendo, como es nuestra preocupación por los no adictos a la lectura, aunque no rechacemos a los que nos pueden en-señar por su condición de intelectuales.
-De acuerdo, pero un solo apunte más- Marcelino- Si durante finales del Neolítico se produjo el comienzo del fabuloso reinado de los faraones en Egipto, estas mismas gentes se encuentran ahora en eso que se ha dado en llamar países tercer mundistas. ¿Este proceso, demando, se debe a la pérdida de la inteligencia de sus antepasados, o a la natural declinación de los poderes humanos para que otros lo ocupen? De ser lo primero, llegará un momento en que estas gentes serán progenitoras de futuros póngidos, éstos últimos en vía de extinción.
-¡Qué puñetero eres!- El galeno sonriendo, pero con rostro de pocos amigos- Sí pudo ocurrir que Darwin se fijara sólo en el cuerpo y no hiciera lo mismo con el psique.
-Lo propio que los que se rigen por los fósiles- Marcelino con su sentido del humor- Que este molar, un trozo de fémur, medio esqueleto...¿Por qué no averiguan quién fue el primero que fue capaz de descubrir el fuego, quizás anterior a la talla de la piedra? No pido tanto, sino quién fue el primero que afiló un palo, bien para defenderse de depredadores, bien para hincarle el diente a un sabroso conejo; partiendo de que, físicamente, el humano es el más débil de toda la fauna. O sea, transformar artificialmente algo natural; pero, como tú apuntas, lo dejamos para más adelante y proseguimos.
DOS). El hecho de recurrir a la Biblia es por su antigüedad, no por otro motivo. Cuando se puedan interpretar fehacientemente los jeroglíficos egipcios, la escritura ibera, etc., podremos aportar otros datos quizás. Del mismo modo, citaremos al orden sacerdotal, dada su enorme trascendencia en todos los estamentos sociales de todos los tiempos. Verbigracia, si tomamos la palabra astrología, encontramos:
“Se considera a Babilonia como cuna de este saber. Los sacerdotes babilónicos dividieron el cielo estelar en “doce casas”. Sobre esta causa, el Sol es el Dios diurno, la Luna el nocturno y los cinco planteas conocidos: Júpiter, Marte, Venus, Saturno y Neptuno eran los dioses comparsas en una bóveda celeste plana sobre la Tierra, igualmente plana”.
-Ambas cosas- Marcelino dejando de leer y hablando de viva voz- Debieron comprenderlas tal y como quiero reflejar en este medianejo dibujo porque ya sabes que, para estos menesteres, soy una nulidad completa:
FINIS CIELO...............................FINIS CIELO
            LUNA..........................................SOL
  __________PLANETAS CONOCIDOS________________
FINIS TERRAE..............................FINIS TERRAE
“Teoría que duró hasta Copérnico, Galileo y, por fin, Newton. Esto, hoy, lo consideramos arcaico, pero para ellos era de suma importancia; dado que habían hecho un descubrimiento de casi infinitas proporciones, dando lugar probablemente a cálculos matemáticos, físicos y otros. De su hermana, la Astronomía:
“El humano, antes de conocer la escritura, ya conocía perfectamente las fases de la Luna, la periodicidad de las estaciones terrestres, etc.” Las informaciones que se poseen indican una práctica de estudios astronómicos, datados en Egipto, China y Mesopotamia, hacia el milenio –III. Y habría que mirar en América del Sur.
-Está muy bien lo que expones, pero no dejan de ser puros mitos- Ahora el médico como queriendo negar la mayor.
-¿Estás seguro?- El otro, muy convencido- ¿Qué me dices del famoso gol de Najim, ése que le valió al Real Zaragoza alzarse con el triunfo en la Recopa de Europa? Corren noticias sobre que le quieren levantar un monumento en Francia, “dada la belleza del mismo”, así como: “Por el momento histórico en que se produjo”, según distintos medios de comunicación, los cuales añaden: “Es un milagro de la Virgen del Pilar ya que le pusieron el manto que le regaló el Real Zaragoza”. “No, fue de Alá por cuanto este jugador es musulmán”, argumentan otros en contra, produciéndose un sinfín de comentarios para todos los gustos a fin de expresar algo fuera de lo común en nuestras existencias.
“Por tanto, si nosotros creemos en milagros de andar por casa, mitificando a un joven y le convertimos en un semidiós por dar una patada a un balón; el cual le entró de pura casualidad en la portería del contrario, estuve viendo el partido y no le niego la habilidad, algo cierto al ver al portero algo adelantado, ¿Tenemos derecho a negarles esa prerrogativa a nuestros antepasados? Te podría poner cien ejemplos más, aunque no lo creo necesario.

HANT

APARTADO II

-Me rindo y digo que tenemos más datos- Expresa el galeno- Según parece, la Edad del Bronce se extendió por Asia en primer lugar; pasando, más tarde, a Europa y...¡África! Bueno, ya iremos avanzando, que no conviene correr.
 “En consecuencia- Continúa- Si no conocían la escritura, ¿Cómo se las arreglaron para intercambiar conocimientos entre ellos sobre aleaciones con toda su problemática de hornos, combustible, etc.? ¿También carecían de medios de transporte?
“¿Conocían ya el ladrillo refractario, aparte de las herramientas para el manejo de la incandescencia? Te lo hago saber porque no me cabe en la cabeza que fueran tan brutos como para meter la mano y remover la ardiente aleación...¿El pirómetro? ¡Cuántas preguntas sin respuesta, amigo!
-Así es, José Antonio- El director apoyando la reflexión del otro- Si miramos el vocablo “semita”, o lenguas semitas, nos dicen que se atribuye a que eran hijos de Sem, descendiente de Noé y que dichas lenguas se extendieron por Asia y África; pero, al mismo tiempo, sobre el Diluvio Universal existen varias versiones: la bíblica, la china, la mesopotámica y...¡Toda Mesoamérica! Aztecas, mayas, etc.
-¡Qué barbaridad!- José Antonio, asombrado- Pero, ¿Pudieron ser estas lenguas semíticas las primigenias? Encuentro detalles por los cuales todas ellas procedían de la “gran lengua madre”...
-Existe otra pregunta para que quienes la sepan que la aclaren- Su interlocutor lanzando la primera cuestión- ¿Por qué los grandes imperios antiguos, a caballo entre el Neolítico, la Edad de los Metales y comienzos de la Historia casi coinciden? Babilonios, asirios, sumerios; filisteos, persas, egipcios...¿Qué estás escribiendo?
-Pues mira, mientras tú te perdías en tus averiguaciones casi kilométricas, se me ha ocurrido esto- El médico enseñando unos folios.
“Independientemente de las divisiones y subdivisiones en estas cuestiones, puedo decir que riqueza es el resultado del esfuerzo humano sobre una determinada materia. Por ejemplo, si un atleta se entrena a conciencia, puede conseguir estupendos resultados en competiciones. Por esta misma razón, si otro hinca codos, logrará obtener grandes conocimientos. De la misma manera, infinidad de cosas más. El humano, animal que está en posesión de un psique reflexivo, tiende siempre a su subsistencia, más la perpetuación de la especie, y no se distingue, en este punto, del resto de flora y fauna.
“De modo que, partiendo de esta necesidad instintiva y siendo, tal vez, el más débil de los animales (una pulga salta trescientas veces su peso), se sirve de su superior inteligencia para dominar al resto de animados o inanimados, a pesar de sus propias limitaciones, como son las de obedecer las órdenes de la Naturaleza, si bien se resiste a ello en múltiples ocasiones.
“Arrancando, pues, de esta inteligencia, igual para ambos sexos y sin importar el lugar donde habite, es lo que podemos denominar como aptitud absoluta; subdivida en aptitudes parciales sujetivas (no subjetivas), correspondientes a cada individuo. El ser humano, también sea hombre o mujer, nace con lo que popularmente llamamos dones; que no son otra cosa que la aptitud para un algo determinado, a fin de poder atender las múltiples y complejas tareas que debe acometer la Humanidad para subsistir y perpetuarse. De este modo, unos tienden a lo que denominamos ciencias, en tanto que otros van a letras.
“Me explico: De esta aptitud absoluta, que debe responder a un problema absoluto, dimana de otra aptitud sujetiva para problemas relativos, o fechados en un tiempo concreto. Este año, 1995, tiene una cuestión específica que llevar a término y todos los humanos deben responder para sacar a buen puerto tal cuestión. A su vez, también dispone de una actitud, o deseo de respuesta a la demanda que se le presenta. De modo que con ella, con esa actitud, puede dar pláceme o negarse a colaborar.
“Es decir, de esa actitud (voluntad), dependerá si desea, o no, participar en la solución del problema. O sea, de la aptitud sujetiva puede nacer la actitud subjetiva para interpretar la primera según le acomode. La voluntad también es un don, hija de la libertad que la Naturaleza nos otorga; siendo, a mi juicio, una de las mayores dádivas por cuanto la propia Naturaleza se somete, con ciertos condicionantes, a dicha voluntad; siendo el ser humano quien decide lo que hay que hacer, aunque también es responsable de las consecuencias de sus desvaríos.
“En sus manos está la terrible decisión de provocar una guerra atómica, pero se expone a una aniquilación casi completa de toda existencia en el planeta, si bien no podrá hacerlo del todo. No obstante, nada podemos hacer en aquello que la propia Naturaleza se ha reservado para sí, como son los posibles seísmos, los movimientos terrestres: rotación, etc., entre otras muchas cosas más. Otro símil. ¿Quién posee certificado, fehaciente, de que va a vivir tantos años? Pues conociendo de forma subjetiva la velocidad de la luz (esta no se mueve a golpe de segundo), afirmamos que las estrellas, o galaxias, se encuentran a tal distancia de nosotros, palmo arriba o abajo.
“De modo que yo, ser humano, recibo sujetivamente la aptitud para realizar este trabajo; pero subjetivamente, puesto que depende de mi actitud, está llevarlo a cabo o dedicarme a jugar a los naipes, menos complicado que esto. La justicia humana no me puede perseguir ante mi negativa. Sin embargo, el sentido del compañerismo, aparte de la satisfacción de haber contribuido a una causa noble, puede decantar mi voluntad y ayudarles; debido a que Merche, aparte de cuidar a Rafael, su marido, se encuentra en otro trabajo que le ha encargado el mandamás por teléfono”.
-Oye, ¿Todas esas tonterías las has sacado a bote pronto, o te faltan algunas más todavía por añadir?- El director mirándole con una cara de guasa impresionante- ¡Qué descansado te habrás quedado! Te consta de sobras que mi intención, sin ningún tipo de desprecio hacia los intelectuales, esto que quede claro; es hacer llegar nuestras averiguaciones a las gentes que, por su trabajo, sean albañiles, carpinteros; modistas, cajeras en un supermercado, etc. etc., no han tenido acceso a esos malabarismos que te traes entre manos.
“Porque si todos nos dedicáramos a pensar- Prosigue el mandamás mientras se fuman un cigarrillo- ¿Quién nos amasaría y cocería el pan? De manera que, como es a propuesta de nuestra feliz abuela, en esta profesión incluimos a todas las demás, tan absurdamente llamadas oficios. ¿Qué ocurre, que los camiones, tractores, etc. se mueven solos? Electricistas, carpinteros, mecánicos; el zapatero de la esquina…
-¡Caray, tampoco es para ponerse así y yo no lo veo tan complicado!- Se defiende el otro- Tú mismo aseveras que todos somos igual de inteligentes, ¿No?
-¡Que va, sencillísimo el berenjenal en el que te has metido!- Replica el director, sardónico de lo más- ¡Naturalmente que me reafirmo en mi tesis, pero vayamos por partes! Tú también afirmas que no es lo mismo estar dotados, que responder a la llamada. Goya, tomémosle como ejemplo, era un extraordinario pintor, pero ninguno de sus descendientes hicieron lo propio. Por tanto, la inteligencia la debemos considerar en sí, pero, además, los condicionantes que la rodean, especialmente la voluntad.
“¿No existen personas tan gandulas, que no encuentran otra forma de existencia? Ser peón, te ruego que no lo tomes como peyorativo, exige menos esfuerzo mental y sí físico. Un piloto de aviación militar puede recibir la orden de lanzar esas terribles bombas a las que has aludido. Sin embargo, puede no obedecer, aunque le cueste la vida.
-Está bien, me voy a comer.
-Vale y ve por la sombra.
-¡Gamberro, me despide como a Merche!
Bueno, aprovechando que esta tarde estaré solo, vamos a incluir lo que pospusimos en el primer tratado.
KANT, INMANUEL (1724-1804). Filósofo alemán, fue prototipo del moderno profesor de filosofía germánica: sedentario y con una existencia que contrasta con la de los “hombres universales” del Renacimiento y aun algo de la Ilustración. En sus casi 80 años, no se alejó de la pequeña ciudad que le vio nacer y ni siquiera tuvo vida amorosa. De él podemos leer:
“En consecuencia, han de ser principios a priori, lógicamente anteriores a ellos y que ellos conexionan. Para la sensibilidad hay dos intuiciones formales: el tiempo y el espacio, “condiciones necesarias” de toda existencia, pues ningún contenido sensible puede ser experimentado sin las formas de tiempo (si es un contenido de la experiencia interna); o sin espacio y tiempo (si es externa), mientras es posible pensar y representarse un espacio o tiempo vacío (como la posibilidad de que se den cuerpos o acontecimientos). Espacio y tiempo empíricamente reales, pues se dan en la experiencia; pero trascendentalmente ideales pues, al ser impuestas por el sujeto cognoscente, éste no puede saber si son propiedades objetivas de las cosas en sí.
“Las ideas de la Razón Pura (Dios, alma, mundo), sin objeto empírico, son; sin embargo, útiles como principios regulativos que impulsan a la búsqueda progresiva de una mayor unificación del verdadero conocimiento, a una indagación de causas siempre más generales y explicativas. La experiencia científica puede ampliar, así, sus límites, pero no puede salir de ellos”.
Lo subrayamos por la importancia que tendrá.
“Todas las disposiciones naturales de una criatura están destinadas a desarrollarse alguna vez de manera completa. En el ser humano, única criatura racional de la Tierra, las disposiciones que se refieren al uso de la razón, no se desarrollan completamente en el individuo; sino en la especie y ésta no actúa instintivamente, sino que necesita ensayar”...
Me temo que José Antonio va a saltar como picado por abejas ya que la especie no es otra cosa que la suma de individuos. En fin, voy a continuar no sin antes hacer otra salvedad. Ella es que nosotros preferimos usar el vocablo humano, por el de hombre, ya que lo vemos más completo al abarcar a ambos sexos:
La Naturaleza ha querido que el ser humano sea propietario de sí mismo, enteramente, lo que le lleva más allá de la mecánica de la existencia animal. El medio de que se sirve la Naturaleza para ello es totalmente desconocido por el humano”.
Así, satisfecha su curiosidad por el gran filósofo germano, hemos de remontarnos a cientos de miles de años; debido a que se ignora aquéllos en que nos vimos obligados a ganarnos el pan con el sudor del trabajo, si bien no entramos en la cuestión del Pecado Original. Sí que, verbigracia, un depredador debe realizar un esfuerzo para cazar a su presa. Materia prima, esfuerzo y recompensa (riqueza). De la misma manera, también existe la tendencia al mayor beneficio con el mínimo esfuerzo.
Sea como sea, nos encontramos ante un grupo (al que se le llama tribu de forma despectiva), el cual; por su escasa demografía, se alimenta perfectamente de todo lo que encuentra cerca de su hogar, el que bien puede ser una caverna; ya sean cereales, hortalizas, frutas, frutos secos, raíces, etc. Pero también, al ser el único omnívoro por excelencia, necesitando las proteínas de carne y pescado, muy pronto aprendió a cazar y pescar.
No serían grandes piezas, pero proteínas al fin y a la postre. Yo he comido carne de gorrión y es excelente. Y también cierto que, en ocasiones, sería él el que sirviera de alimento a cualquier gran depredador, lo que le llevó, en ambas situaciones, a aprender a afilar un palo para defenderse o atacar a esas piezas que le servirían de alimento. Un vulgar ratón es unas cinco veces más rápido que nosotros, los humanos. Y no hablemos ya de una gacela. Y aquí ya nos viene la primera desavenencia con el gran pensador germano:
¿Quién fue más importante, Isaac Newton con la Ley de la Gravedad, o aquel remoto ancestro, cuyo nombre desconocemos; pero que fue capaz de discurrir y descubrir cómo se afilaba ese palo del que hemos hablado para eso de cazar o defenderse? Para mí, los dos por igual ya que ambos emplearon su intelecto reflexivo.
Sin embargo, pasado un tiempo, este grupo se sobrecarga de individuos y, bien por propia voluntad: varias parejas de jóvenes que se aventuran hacia lo desconocido, bien por expulsión (algo así como las abejas con su nueva reina), se produce eso que denominamos como migración, fenómeno hoy todavía vigente por cuanto no faltan los que marchan a otros países en busca de una mejor forma de existencia. Ahí tenemos a los balseros cubanos, o los propios españoles en los años 50 a 70, del presente siglo, bien a otras regiones, bien al extranjero.
Dejemos, pues, pasar bastantes siglos hasta que, de una forma u otra, hallan eso que nosotros hemos denominado como Cantabria-Tierra, partiendo de que existen otras muchas regiones y sólo ha sido un ejemplo. Pero, si pensamos un poco, las tres grandes bases de alimentación, carne, pescado y frutos del campo, ¡Siguen siendo las mismas! No han cambiado en absoluto desde los primeros recolectores-cazadores, excepción hecha de la industrialización de la mayoría. Lo único que tenemos, y poseían ellos, es nuestro intelecto para pensar; además de habilidad, con el fin de hallar nuestro cotidiano alimento y sin olvidarnos de un hogar donde resguardarnos de las inclemencias atmosféricas, criar a nuestra prole, guardar herramientas, etc.
Por su condición de omnívoro por excelencia, ya apuntada, y no disponiendo de otra cosa que su intelecto; dentro de su limitación, se produce el primer gran paso: EL DESCUBRIMIENTO DE LA AGRICULTURA. Sé que me van a decir que antes vino la talla de la piedra, pero estamos hablando de los primeros pasos hasta llegar a la actual industria.
La agricultura, pues, viene a ser el final del constante nomadismo en busca de alimento; suponiendo el descubrimiento mayor jamás superado por ningún otro. Ni siquiera por las nuevas tecnologías, sean las que sean, y se debería levantar un monumento a tan fenomenal pensador, si pudiéramos saber su nombre. Desgraciadamente, no lo podemos hacer, excepción de que lo hagamos con el “campesino desconocido”, tal y como se hace en otras facetas, como son guerras y política.
“Muy pronto aprendió a domesticar animales”. Aunque sabemos que no es cierto, sino que se tardó más de un millón de años posiblemente, sí que es verdad que, en pequeños grupos, se comenzase este proceso: un perro, o se sembraron lentejas, valgan ambos símiles. Con ello, también aparecieron los primeros oficios, teniendo en cuenta que nadie es capaz de abarcar todos los saberes y quehaceres.
“Si tú me das unas lentejas, yo te preparo un palo, invención mía, que te aliviará mucho en tu tarea”.
“Mira, he domesticado este animal, que le he llamado asno, que te va a quitar las dos terceras partes de tu trabajo.
“Está bien, ¿Cuántas lentejas quieres por él?
¿Cuántos ejemplos más podríamos poner? Pero, quizás, por una primer gastroenteritis, o algo parecido; el humano piensa que los alimentos cocidos son más digeribles, lo que da paso a la rápida aparición de una vasija, tosca si queremos, pero que le servía para lo que buscaba y hacemos otra pregunta: ¿Alguien del presente siglo sabría confeccionarlas de otra manera? Los alfareros, claro. El fuego pudo ser descubierto de mil maneras: observando los naturales, los producidos por las tormentas, contemplando un volcán en erupción; aunque nosotros nos inclinamos por las chispas que producía el golpeteo sobre hojarasca del sílex, pedernal, etc., para tallar la piedra.
De igual forma, según datos en nuestro poder, pronto descubre las propiedades de la sal. Del mismo modo, se apercibe que ciertas carnes y pescados son mejores que otros, proviniendo la consiguiente investigación hasta llegar a la situación actual: caladeros, redes de pesca extraordinarias, barcos excepcionales, estudios para obtener mejoras en el rendimiento animal, etc.
Datos todo ellos comprobables, dada la enorme cantidad de testimonios que nos han dejado, además de los estudios que arqueólogos, paleontólogos y otros expertos estudian sobre nuestros antepasados y ahí tenemos a Atapuerca, otro ejemplo.
Sin embargo, con este devenir, comienzan las luchas por la posesión de los mejores sitios en el momento en que las migraciones ya no son rentables; demostrado con una casi incalculable cantidad de guerras de cualquier tipo, las historiadas y las que no, la mayoría para obtener riquezas muy latentes, u otras para sacarles rendimiento (la guerra de los diamantes en África); comenzando por el famoso episodio de Caín, el cual, según la Biblia, mató a su hermano. En fin, contiendas que no han terminado y, si Dios no lo remedia, no acabarán.
También por aquellas fechas aparece, debido a esto del mayor beneficio con el mínimo esfuerzo, esto que no se olvide por su importancia, ¡LOS PRIMEROS TERRATENIENTES junto con los braceros que les ayudan a cultivar “sus tierras”! ¡El primer cacique de un grupo y las gentes que, por un salario, especie en principio y ya lo hemos comentado, ofrecen su esfuerzo y dan lugar a las clases sociales! Un funcionario, o jefe de algo en un banco, puede contratar los servicios de una mandadera y valga este otro símil.
Este fenómeno se extiende por todas partes, llegando las endemoniadas “civilizaciones avanzadas”; dando lugar a la peor condición a la que puede llegar una persona: ¡LA ESCLAVITUD O DEGRADACIÓN TOTAL DE GENTES QUE SE CREEN CIVILIZADAS! A poco que leamos, nos percataremos que Atenas y Roma, cunas de nuestra civilización occidental, fueron las que definieron esta situación social en el más lacerante de los sentidos:
No nos consta, por el contrario, en culturas anteriores, o de menor relieve; al tiempo que rogamos que, si alguien los tiene, puede aportarlos tranquilamente. Esto es únicamente un estudio y, como humanos, podemos equivocarnos, pero nunca mentir con tal de sentar cátedra sobre una materia.
Bueno, antes de que lleguen éstos mañana, prosigo:
Comenzábamos diciendo que todo el saber humano se ha llevado a cabo en equipo, a pesar de que otras personas piensen lo contrario. En este año que nos ha tocado vivir, hay estudiosos enzarzados en diversos temas, pero partiendo de conocimientos que otros aportaron en tiempos pasados.